¿La Dieta Mediterránea es sostenible?

La Dieta Mediterránea se caracteriza por un bajo consumo de carne y un consumo moderado/alto de legumbres, pescado y frutos secos. Esto la convierte en una pauta alimentaria que, en principio, podría ser considerada más sostenible que otras dietas habituales. Pero, ¿realmente lo es? Como siempre, la respuesta dependerá de con qué la comparemos.


Diversos estudios han demostrado que las personas con una mayor adherencia a la Dieta Mediterránea generan menos emisiones de CO₂ en comparación con aquellas que siguen una dieta convencional o occidentalizada, que suele estar caracterizada por un alto consumo de productos de origen animal y alimentos ultraprocesados. Este hallazgo sugiere que fomentar la Dieta Mediterránea puede ser un primer paso significativo hacia la reducción del impacto ambiental asociado a la alimentación humana.


El menor impacto ambiental de esta dieta se debe, principalmente, a su menor contenido en carne (y particularmente carne roja), una de las principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector alimentario. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la Dieta Mediterránea incluye una ingesta relevante de pescado, lo cual supone daños importantes a la biodiversidad marina.


Aunque no puede considerarse la dieta más sostenible, la Dieta Mediterránea sí logra mejorar los parámetros de sostenibilidad y, además, cuenta con un importante punto a favor: es ampliamente aceptada porque culturalmente lo reconocemos como propio. Sin embargo, cabe destacar que la dieta más sostenible sería una dieta basada exclusivamente en alimentos de origen vegetal, como la vegana o vegetariana estricta, seguida de la vegetariana. Siendo el resto de condiciones iguales, cuanto mayor sea la proporción de alimentos vegetales en una dieta, menor será su impacto ambiental.


En conclusión, la Dieta Mediterránea es una buena herramienta de transición hacia patrones alimentarios más sostenibles, es decir, es un buen primer paso. Sin embargo, si nuestro objetivo es maximizar los beneficios tanto para la salud humana como para la salud del planeta, será necesario avanzar más allá hacia modelos alimentarios predominantemente basados en plantas.

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